Actualmente muchos gerentes, directores o
propietarios de PyMES se preguntan si pueden ser competitivas antes las
gigantes empresas globales, si las técnicas que utilizan esas grandes
empresas pueden ser utilizadas por la mayoría de las empresas pequeñas o
si son accesibles solo a través de grandes compañías consultoras.
Recordemos que una de las funciones
principales de la administración moderna es la planeación y junto con la
organización, dirección y control, ocupa un lugar muy importante entre
las funciones que debe desempeñar el gerente de cualquier tipo de
empresa. De hecho, la planeación de una excelente estrategia de negocio
es una de las técnicas que marcan la diferencia entre una empresa
exitosa y una que tiende a desaparecer en un mercado muy competitivo.
Entonces la pregunta es ¿Debe las PyMES tener un plan estratégico tal y como lo tienen las grande empresas exitosas?
Derivado de la función de planeación, una
de las técnicas más importantes que puede aplicar cualquier empresa es
la realización de un “plan estratégico”, es un concepto que se escucha
muy complicado pero en la realidad puede ser elaborado de manera muy
simple y efectiva; de hecho estoy seguro, que si a todos los dueños de
una empresa les preguntamos: “Tienes una estrategia definida?, tienes un
plan de acción?” daría por respuesta un “Si”; el gran problema puede
ser que no lo tienen por escrito o lo tienen olvidado o almacenado en un
cajón del escritorio y nadie lo conoce.
El plan estratégico para la organización
es el plan maestro, en el cual, la dirección recoge las decisiones
estratégicas que ha adoptado “hoy” respecto a lo que hará en los próximo
años (3 años es el periodo de planeación recomendado para una PyME), y
que todos los trabajadores deben conocer y seguir para lograr ser lo
suficientemente competitivos y satisfacer los objetivos y metas
estratégicas marcadas relativas a, crecimiento y rentabilidad, o
simplemente lograr la supervivencia o la consolidación de la empresa.
Una forma de desarrollar un plan
estratégico para una empresa pequeña a mediana puede ser siguiendo los 5
pasos que a continuación se describen de manera breve:
Paso 1. La Reflexión:
Para la fase de reflexión es necesario que tenga conocimiento pleno de
su empresa, del mercado y posibilidades de sus productos o servicios, de
su competencia y sobre todo debe realizar una reflexión con toda
claridad y sin engañarse. Si lo considera necesario, puede preguntar a
los clientes sobre la percepción del producto o servicio, puede
preguntar a compañeros y amigos que conozcan del ramo al cual pertenece
su empresa. Para dirigir el proceso podemos dividirlo en 4 aspectos que
enmarcan el ambiente interno y externo de una empresa.
- Reflexionar y escribir el valor de las principales variables que la competencia tiene con respecto al producto y servicio de su empresa y que definen como se compite (precio, número de clientes, calidad, atención a cliente, instalaciones, tecnología).
- Reflexionar y escribir las principales fortalezas y debilidades que actualmente tiene su empresa y que la colocan en una ventaja o desventaja con respecto a su competencia.
- Reflexionar y escribir las oportunidades y amenazas que existen en el mercado o desde el punto de vista u opiniones de los clientes para los productos o servicios que ofrece.
- Concluir con la reflexión desarrollando una breveeri descripción del estado en el que se encuentra su empresa y el producto y/o servicio que ofrece desde el punto de vista del funcionamiento interno y del ambiente externo.
Paso 2. La visión estratégica:
Considerando los puntos desarrollados en la fase de reflexión es
necesario establecer una visión estratégica que determinar hacia dónde
se dirige la organización en los próximos tres años, en dónde queremos
estar, todo con el fin de tener claridad y proporcionar una dirección a
largo plazo; para esto, debe contestar a la pregunta: ¿En qué clase de
empresa estoy tratado de convertir a mi compañía? la respuesta le
ayudará a determinar el rumbo de todas las acciones a desarrollar para
cumplir con ese propósito o visión estratégica determinada.
Paso 3. Los objetivos y metas:
Esta fase se encarga de ponerle números a la visión estratégica de su
empresa, es decir, convertir la visión en resultados claros y medibles
de desempeño que se deberá lograr en los 3 años y con metas intermedias a
mediano plazo (por lo general se establecen para cada año).
Paso 4. La ejecución: La
ejecución del plan es la parte fundamental de todo el proceso, para
esto es necesario crear las estrategias y proyectos que tengan como fin,
impactar en el logro de los objetivos y metas establecidos en la fase
de anterior; con esto se logra “la alineación” a las metas de la
empresa, en importante aclarar que todo lo que se planeé y se haga en
los proyectos a corto o mediano plazo deberá estar orientado a cumplir
con objetivos y metas de desempeño establecidas. Si no pasa esto,
entonces esas actividades pueden reorientadas.
Paso 5. El seguimiento:
Una frase muy famosa que seguramente han escuchado dice: “Si no se puede
medir, no se puede administrar”, en base a esto les puedo comentar, que
un plan estratégico es un proceso continuo de ejecución, medición y
revisión hasta lograr una verdadera retroalimentación. La evaluación del
desempeño y el seguimiento del progreso de la organización tienen como
finalidad decidir si las actividades, proyectos o planes se están
haciendo bien al interior de la empresa y supervisar de cerca los
efectos o resultados externos. Un desempeño inferior o escaso progreso
en la medición preventiva al interior o un cambio en las condiciones del
medio ambiente empresarial (ambiente externo) requerirá de acciones y
ajustes correctivos en la dirección del negocio, en las estrategias
establecidas o en los proyectos que se apoyaron. Esta actividad de
seguimiento siempre le corresponde a la Gerencia o Administración
General. El resultado de las revisiones sin lugar a dudas será una gran
cantidad de aprendizaje organizacional y una mejora continua. Como
comentario final les puedo decir, que todos los ajustes correctivos a
los planes dentro de un periodo deben tomarse como “normales” en una
organización.
Seguir los 5 pasos anteriores dará como
resultado tener por escrito una estrategia empresarial específica, cuya
ejecución será promovida y apoyada totalmente por la Dirección de la
empresa y además, monitoreada a través mediciones del logro de los
objetivos y metas. Y esa es la cuestión verdaderamente relevante, la
mayoría de las PYME no cuenta con unos objetivos organizacionales y con
una estrategia definida para alcanzarlos.
Por lo tanto, podemos concluir que no
existe razón de peso para afirmar que en una PYME no se puede utilizar
eficazmente un “Plan Estratégico”; en realidad, la definición de una
estrategia empresarial no ocurre de manera abstracta en la mente de los
directivos y gerentes, sino que al mismo tiempo se van estableciendo las
acciones concretas para implementarla. De hecho, el plan estratégico ha
demostrado ser una poderosa herramienta de gestión para enlazar y
alinear la estrategia empresarial y todas las actividades tácticas y
operativas de la empresa. Lo único que se requiere es la voluntad de los
directivos de las PYME, quienes deberán armar una estrategia coherente
con la situación de su empresa y con el mercado en el cual éstas se
desenvuelven.
5 pasos pretende ser una serie de tips
tratados de manera simple y clara dirigido a empresarios PyME´s sobre
temas importantes para la competitividad.
Posteriormente hablaremos del diseño,
elaboración y uso de un tablero de control para monitorear la
estrategia, hasta la próxima.
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